Tiempos ligeros

Los informáticos roban el look a los comerciales; alguien se ríe frente al azul de Klein y unos acróbatas tangerinos se olvidan de hacer acrobacias. Contratos de trabajo ligeros, direcciones ligeras, sms en el metro que pasan el rato. Cuatro plantas sin volumen, como las relaciones, en un balcón pequeño, en un sofá grande. Una película japonesa camina sin refinar, las legumbres mal cocinadas. El festival de este otoño tira al suelo las hojas secas y mi pelo; se mezclan a ras y caen dentro de la bolsa de American Beauty que vuela ligera.




















